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viernes, 2 de julio de 2010

NANCY CON FLEQUILLO SETENTERA

Un compañero coleccionista de los foros, nos advierte que en internet están circulando nancys con flequillo ochenteras que se están vendiendo como si fueran de finales de los setenta, pues les cambian los iris por antiguos y así "dan el pego".

La diferencia nos la muestra él en unas fotos y nos explica que la cara de la original es más parecida a las de principios de los setenta, la calidad del pelo es mucho mejor y el flequillo además es más tupido y le nace de más abajo.







Gracias, Jose!!

jueves, 30 de abril de 2009

NANCYS EN CAJA (III)

Si estas Nancys volvieran a salir al mercado, tal cúal, seguramente se agotarían... Sobre todo si además viniesen con modelitos adicionales, como en las cajas Boutique. ¿Estáis de acuerdo?

Negrita Blue Jeans



Mulata Rock en rosa



Mulata Montreal en Azul



Negrita en caja Boutique

lunes, 20 de abril de 2009

NANCY "ANDY WARHOL"

Este diseño se lo realicé a una amiga tomando una foto de su Nancy a capas para estampar una alfombrilla de ratón que le llegó por sorpresa...


lunes, 2 de marzo de 2009

NANCY NEGRITA CON VESTIDO INÉDITO

Esta Nancy negrita setentera (perteneciente a un compañero coleccionista) venía en caja con este vestido tan original, cuya tela es igual a la del modelito "Buenas Noches", pero en vez de ser azul, como veis es rosa. Este modelito no apareció en los catálogos, al igual que otro de estampado no menos curioso que también descubrió nuestra amiga Barbarita y del que os dejo foto.





jueves, 5 de febrero de 2009

CAMBIAR EL COLOR DE LOS IRIS

Hace tiempo que probé a sacar e intercambiar los iris modernos en Nancys ochenteras, para evitar el tener que sacar los ojos enteros. Estos iris (por si no lo sabéis) son un papel dibujado que viene pegado al plastiquito de la parte delantera del ojo que es lo que se extrae. Tanto antiguos como modernos se sacan de la misma forma. Os explico cómo se hace y también os dejo fotos de mi primer experimento sobre cómo cambiar de color unos iris de margarita.

Antes de empezar os aconsejo que inmovilicéis el ojito con cinta de pintor (o carrocero) pues se quita bastante bien y como son las pestañas las que vamos a fijar contra la frente, evitamos el riesgo de que se arranquen. De esta manera podremos apoyar la cabeza de la muñeca sin que el mecanismo basculante de los ojos los cierre.



Debéis haceros con un destornillador pequeñito (de máquina de coser) o con una aguja o algo similar que insertaremos entre la ranura del iris y el ojo, que se encuentra bajo las pestañas. Haremos palanca teniendo cuidado que no se escape para no rayar el iris. Enseguida el iris sale solo. Si queréis, podéis también usar una pinza de las cejas para cogerlos y manipularlos.



Aquí podéis ver con detalle el iris por su parte interior. Es un plastiquito de una pieza que posee unas hendiduras en relieve que parecen los pétalos de una margarita, de ahí su nombre. Por explicarlo de alguna manera, estos relieves producen la sensación de percibir desde fuera vetas de diferente intensidad y brillo dentro del mismo tono de color. Y es lo que les confiere a las Nancys antiguas esa mirada tan peculiar y tan dulce.



La pobre Nancy se nos queda así, "desojada".



Cuando ya tenemos los dos iris, procedemos a limpiarlos con un bastoncillo mojado en alcohol, NO USAR ACETONA pues se come el brillo del plástico. Podéis darle sin miedo, pero procurando no frotar la parte central donde está la pupila negra, que no obstante a mí me pareció bastante resistente, no creo que se borre fácilmente.





Los ojitos quedarían transparentes como veis en la foto:



Para colorearlos compré un tipo de pintura llamada "Vitral" que sirve para pintar vidrios. En este caso usé un tono azul verdoso.



Con un pincel finito tipo "lengua de gato" los empapé bien de color, como ya os he dicho el color negro del centro está muy bien agarrado y no caló a la pupila.



Los dejáis sacar toda una noche y luego los insertáis en los ojos de la misma forma que los sacastéis.

De esta manera conseguí unos ojos azules de color más índigo.



Afinando en la mezcla, si añadimos un poco de amarillo conseguimos virar la tonalidad a un verde esmeralda. Existe también un tono transparente con el que rebajaríamos la intensidad. Todo es cuestión de ir probando.



También pienso que sería interesante aplicar algún tipo de pintura que llevase algo de brillo, quizás con tonalidades metalizadas, pues ese es el tono que aprecié en el color original de los ojos miel. Ante todo, esto es mi primer experimento y teniendo en cuenta que no soy muy dada a las manualidades ni entiendo mucho de mezclas y pinturas, creo que no se me ha dado tan mal... Así que espero que os sirva de inspiración a todas las que seguramente sois más manitas en este tipo de trabajos y seguro que conseguís resultados muy buenos si os atrevéis a hacer este cambio. Espero que os haya gustado la idea.

P.D.: Perdonad los brillos y las sombras en las fotos, pero no es fácil hacer primerísimos planos...

jueves, 8 de enero de 2009

NANCYS EN CAJA (II)

Aquí tenéis otra muestra de Nancys en caja. El paso del tiempo se acusa sobre todo en el estado de las cajas, pero aún así, quién pillara esa preciosa Nancy con pelo a capas o esa Nancy azafata con el uniforme de Elio Berhanyer...

La Nancy Coronación fue una edición especial que se lanzó inspirándose en el traje que lució la hasta entonces princesa Doña Sofía en la Misa de Coronación de su esposo, proclamado Rey de España el 22 de Noviembre de 1975.










martes, 30 de septiembre de 2008

NANCYS EN CAJA (I)

Esta Nancy pertenece a las primeras que sacaron en cajas blancas de finales de los sesenta. Tiene tobillo gordito y está vestida con el modelo fiesta; complementando la caja iban unos postizos y un peine.



Esta Nancy Cenicienta es una setentera anterior a las Nancy Cuentos de finales de los ochenta. Podéis observar que tiene tobillo gordito, y su atuendo es propio de la protagonista de la película de Disney. Le falta la escoba, pero no deja de ser una joyita.



Como curiosidad os dejo una foto de la caja dónde venía, con el logotipo de Nancy.

En esta otra foto, podéis ver cómo existieron cajas dónde Nancy venía con más vestidos y complementos, hoy en día... quién las pillara, verdad? (Creo que son del año 74)


jueves, 6 de marzo de 2008

CARACTERISTICAS DE NANCY

Según las diferentes etapas de fabricación, Nancy fue evolucionando y sufriendo cambios, que la dotaron de diferentes rasgos y características.

Hasta los ochenta, el rasgo más significativo y que tienen en común las primeras Nancys fabricadas durante finales de los sesenta y durante los setenta, es el iris de margarita, llamado así porque recrea la forma de los pétalos de una flor. Además las pestañas de estas nancys más antiguas son rectas y negras.

Las primeras Nancys poseen la cintura fija y los tobillos gorditos, con brazos de vinilo duro. A mediados de los setenta surgen las articuladas, dotadas de un mecanismo interno provisto de un muelle que se ancla en el interior del torso y engancha con la cabeza, lo que permite que puedan girar la cintura e inclinar el cuello, pudiendo adoptar otras posturas; aunque a finales de los setenta se vuelve a las no articuladas.

Los tobillos se afinan y los brazos comienzan a ser de goma, blanditos y flexibles, que son los que finalmente se impondrán, aunque llegaron a fabricarse unos intermedios de goma semidura. El pelo normalmente es largo y liso con raya en medio, siendo rubio platino o pelirrojo y los ojos son azules claros o color miel.

Las variaciones del tono en el iris de los ojos y la forma y el color del pelo resultaron ser muy curiosas, tanto que hoy día son muy apreciadas por los coleccionistas.

Era más inusual de ver una Nancy de pelo rubio oscuro y como curiosidad, existió una única morena de ojos miel que salió con el atuendo propio de una "geisha": peinada con un moño y vestida con un precioso kimono.

También fueron muy originales las Nancys con flequillo bien tupido, las de pelo ligeramente moldeado en las puntas y mucho más raras aquellas que poseían el pelo cortado a capas, tanto en rubias como en pelirrojas, pudiendo ser articuladas o no.

Caso aparte es el de las cotizadas negritas y mulatas, existiendo en un principio una auténtica rareza: una Nancy negrita de cabeza más pequeña y rígida y de menor alzado, con piernas más afinadas y pie del tamaño de su hermanita “Lesly”. Le sucedieron las negritas de tamaño ya normalizado con cintura fija, pelo largo y tobillos gorditos, para después aparecer también articuladas, con tobillo fino e incluso con la variante de pelo corto a lo “afro” como la “Blue Jeans”, pues venía en su caja vestida con este modelito.

La mayoría de estas negritas setenteras tenían los ojos de color verde-azulado o turquesa, mucho más vívido que el tono azul claro más usual en las nancys que no eran de color. Aunque también existieron Nancys rubias y pelirrojas de tez clara que tuvieron iris azules de tonalidades curiosas, virando al verde, al violáceo o a un azul más eléctrico.

En los ochenta desaparece por completo la cintura articulada y comienzan a fabricarse Nancys con ojos modernos de pestañas onduladas y más claras, cuyo iris está pintado con vetitas de color y sus cejas están dibujadas con un trazo más grueso. Suelen ser muñecas pecosillas y con rabillos pintados en los ojos. Además de rubias y pelirrojas, encontramos castañas, morenas, mulatas, negras, etc. y los peinados son mucho más variados: el pelo largo o corto rizado, largo con diminutos flequillos, cortito y en punta, de media melena, etc.

Surgen las Nancys musicales, que tienen un mecanismo interno de cuerda alojado en la cintura que al accionarlo se oye música, como por ejemplo la Nancy "Cumpleaños" o la “Oriental”, una muñeca de rasgos asiáticos y melena morena. También salen aquellas que poseen piernas flexibles; gracias a un armazon metálico forrado con gomaespuma sus piernas pueden doblarse y Nancy puede sentarse en sus nuevos accesorios: la vespa, el tocador, etc.

A finales de los ochenta y principios de los noventa existen Nancys que bailan al ritmo de la musica como la Star, que les crece el pelo o se lo puedes pintar como la Nancy Maquillaje, que se ponen morenas al sol, que se mueven simulando que esquían, que mueven la boca como la Habladora, etc. Y no olvidemos a Lucas, que también cambia, existiendo uno más morenito llamado “Aladino” y uno rubio para la versión de “La Bella y la Bestia”, pues salió una colección de “Nancy cuentos” donde encontramos curiosas variedades de ambos.


Famosa llegó a vender bajo el nombre de Nancy muñecas cuyos rasgos faciales se daban un aire al molde de "Selene"(la amiguita espacial de Nancy), pero este tipo de variación no es propiamente una Nancy y se distingue perfectamente. Se las conoce como "Daypa" porque Famosa las fabricó para una empresa alemana llamada así, y se comercializaron además de en España, en Francia y Alemania.

Llegaron a existir tantas variaciones de esta muñeca, que sería difícil hacer un compendio exacto de ellas, sobre todo teniendo en cuenta que por necesidades de la producción se mezclarían componentes y materiales en las diferentes etapas de su fabricación, o que un simple fallo en la máquina de impresión puede dar lugar a confusión, un ejemplo de ello es la creencia de que las tatuadas sólo con “Famosa” son las más antiguas, cuando algunas muñecas posteriores a los setenta tampoco tenían el “Made in Spain” grabado en su nuca. Incluso se dice que hubo unos iris intermedios, mezcla de los de margarita y los modernos, y hay quién aprecia diferencia en los labios de antiguas y modernas...

Entrando ya en el año 2000, se reedita la muñeca bajo el nombre de “Nancy de Colección” y “Nancy en el Mundo”. Por supuesto tienen los ojos modernos y los iris pueden ser de tres tonos: azul, marrón y grisáceo. Fueron casi todas rubias, pero también hubo morenas, castañas, pelirrojas y por supuesto las más cotizadas: las de tez mulata y la negrita. Su diferencia más notable con las anteriores es que no tienen pintadas las cejas de un solo trazo y las pestañas son transparentes. En el caso de la Nancy Comunión, que es la única que se sigue fabricando en la actualidad con el molde de la nancy de siempre, apreciamos una cara mucho más afilada. También se ha llegado a cuestionar la calidad de sus materiales, sobre todo el pelo, por haber sido llevada su fabricación a China.

En todo caso, l@s coleccionistas que poseemos muñecas Nancy de diferentes épocas y que hemos ido adquiriendo a lo largo del tiempo, aunque sabemos que sus características comunes son muy iguales y obedecen a criterios de fabricación de un determinado momento, creemos ver diferentes expresiones en el rostro de cada una. A veces apreciamos una carita más ancha o unos ojos más vívidos, o un pelo más largo y abundante…Porque cada Nancy nos parece y nos seguirá pareciendo única e inimitable…



Quiero dar mi agradecimiento a los grupos de Nancy de los cuáles he podido documentarme y obtener imágenes para ilustrar este artículo:

Muñecas de Famosa
Nancy colección

Y a aquellas personas que me ha proporcionado fotos de sus muñecas particulares: Ampy y Marisa, muchas gracias.

sábado, 12 de enero de 2008

MI NANCY DE LA INFANCIA

Hace más o menos treinta años que llegó a mis manos. Recuerdo que fue un regalo de cumpleaños, pero no puedo precisar con exactitud si iba a cumplir cinco o séis, aunque nunca olvidaré la emoción que me supuso recibirla. Era mi primera muñeca que no parecía un bebé, sino una chica moderna, por eso recuerdo perfectamente que venía vestida con un sencillo conjunto de falda evasé color teja y un niki blanco con una flor estampada de colores anaranjados, calzando unos mocasines marrones. Y encima tenía toda una colección de modelitos y complementos que me abrieron un mundo de posibilidades: preciosos trajecitos presentados en cajas rosas, accesorios para peinarla , maletitas, blisters con medias, zapatos, ropa interior... Sin olvidar su mobiliario de madera pintado en azul y blanco: el armario y sus perchas para ir colgando todos sus vestidos, el chifonier, la cama, etc...
No llegué a conseguir todo el repertorio completo, pero tuve la suerte de recibir el armario "heredado" de una prima mayor, y conseguí una buena colección de vestiditos que fueron llegando a través de regalos de familiares en alguna ocasión especial o gracias a la infinita paciencia de mi madre, derrotada por mis insistentes ruegos ante el escaparate de la tienda de juguetes del gran mercado, que accedía a comprarme alguno de vez en cuando, si me portaba bien mientras ella se disponía a hacer la compra...

Después vinieron otras muñecas maniquí que la apartaron injustamente de mis juegos, pues primaba ese prototipo de muñeca tipo Barbie, flexible y de vertiginosas curvas... Y jugué con la Core, con la Barbie, otras muchas niñas con la Sindy, la Chabel, la Lissi, etc. Pero nunca me dieron tanto juego como Nancy, y nunca tuvieron tantos complementos como ella... Y llegó un día en que yo también regalé el armario repleto de trajecitos a otra niña y mi madre hizo limpieza... llevándose todos mis juguetes al pueblo, al desván de los trastos olvidados. Yo no me opuse, porque creí que apartando aquello que formaba parte de mi niñez, me sentiría más mayor y crecería más deprisa...

Hoy, siendo ya adulta y tras un repentino ataque de nostalgia, quise rescatar esos recuerdos de mi infancia y aproveché unos días festivos para indagar en el desván del pueblo, rezando porque no hubieran ido a parar a las llamas de la lumbre. Afortunadamente allí aparecieron algunos de mis juguetes, dentro de una vetusta maleta en lo alto de un armario antiguo. Rescaté a mi Nancy, un Nenuco, un Barriguitas y otras dos muñecas más de estilo parecido al de Nancy. De la Core y la Barbie no quedaba resto alguno, posiblemente mi abuela se las habría dejado a algún sobrino-nieto para que jugase y no habían vuelto a su lugar, cosa que no la reprocho en absoluto, pues todo lo que está en el pueblo siempre lo hemos compartido todos los niños que por esa casa hemos pasado.

Después de lavados y saneados, todos esos muñecos ocupan ya un lugar importante en mi casa, sobre todo Nancy, a la que considero y consideraré siempre la muñeca "más bonita del mundo", quizás porque el paso del tiempo hace que valores las cosas de otro modo y sobre todo, porque trae a mi memoria muchas tardes compartidas con ella, cómplice de mis juegos y de mis fantasías, con la que recreé un mundo que era sólo mío...


La foto que os pongo es de la Nancy de la infancia (la única que tuve), a la que encontré tal cúal como la véis con el modelo Fucsia: vestidito azul floreado, calcetines multicolores y zapatitos blancos de botón. A su lado está otra setentera que me vino de Alemania, una apreciada Nancy de pelo color caoba y de ojos miel, la compañera que le faltaba. Después se han ido uniendo más al grupo, pero eso ya os lo contaré más adelante...